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En la construcción de la opinión pública no existen los milagros

«Aquellos tiempos de candidatos que recorrían cuadra a cuadra caminando las ciudades y poblaciones del país, quedaron para la historia.» Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

Los líderes sociales pero mucho más los políticos tienen que asumir que la política no se hace vías redes sociales o a través de las nuevas plataformas de comunicación que solo contribuyen a que se reúnan personas que comparten intereses comunes  y que tienen los recursos para mantener este tipo de enlace.  Si se quiere romper el esquema del círculo restringido hay que salir a la calle, hablar con la gente, escucharlos, sentirlos cerca y que ellos les sientan junto a ellos. En nuestro país hace muchos años que la gente tiene poco contacto directo con sus “dirigentes” o con los que aspiran convertirse en cabeza de diversos movimientos.  Son muy pocos los alcaldes que se apersonan a los lugares donde ocurren problemas, algunos porque saben que no serán bien recibidos, otros porque no tienen claras las atribuciones de su gestión.

Aquellos tiempos de candidatos que recorrían cuadra a cuadra caminando las ciudades y poblaciones del país, quedaron para la historia.  El primer canje de los espacios se produjo con los estudios de televisión y las cabinas de radio. El silencio frente a las necesidades se transformó también en ausencia. ¿Recuerdan cuando los gobernantes sobrevolaban regiones afectadas por lluvias o algún desastre natural? Recibían informes y con su presencia avalaban las ordenes que emitían tanto ellos como los especialistas.

En más de una oportunidad al hablar del protagonismo mediático escuché respuestas como que la falta de recursos les impedía salir a recorrer el país. ¿Recuerdan también aquel candidato que recorrió toda Venezuela en un Volkswagen destartalado  y que después se llenaba la boca hablando de su proeza?  Iniciativa que sin duda contribuyó a que ganara las elecciones con tanta diferencia frente a su contrincante.

Trabajar sobre las ideas requiere de una acción continua, insistente, una campaña en redes sociales de un mes no convence a nadie. Necesario es que en todos los ámbitos en que se proclaman cambios  se haga un alto y se reflexione sobre este tema.

Esta semana el Cardenal Baltazar Porras, quien ha trabajado de forma consecuente por la beatificación de José Gregorio Hernández, ha tomado las calles para llevar su mensaje de fe en nuestro beato, a toda la población.  Es obvio que cuando se produzca este acto previsto para el primer trimestre del 2021, se habrá recibido su mensaje en todos los estratos sociales, y se llenarán las calles (si nos deja la pandemia) para celebrar tal ocasión, porque aunque tengamos mucha fe, movilizar a la gente no es cuestión de milagros.  Cuando uno ve imágenes como las de este hombre  de la iglesia haciendo su trabajo, en otras instancias no hay excusa que valga.

por Inés Muñoz Aguirre