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Redes sociales e información confiable

"Cuidemos las redes, que son los recursos donde en Venezuela, con tantos medios tradicionales censurados o autocensurados, se nos permiten conocer la verdad de lo que está pasando, para tomar nuestras propias decisiones." Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.
«Cuidemos las redes, que son los recursos donde en Venezuela, con tantos medios tradicionales censurados o autocensurados, se nos permiten conocer la verdad de lo que está pasando, para tomar nuestras propias decisiones.» Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

Yo creo que debemos tener la debida prudencia con el periodismo ciudadano, que nos facilita a cualquier persona, con los recursos tecnológicos disponibles de la hipermedia (todos disponibles en nuestro celular, tablet o portátil), tomar y divulgar una información de manera más flexible y libre. El periodismo ciudadano no sólo permite construir conexiones con la comunidad y produce impacto en la ciberactividad, sino también es un instrumento para ayudar a resolver problemas sociales y un vigilante poderoso de los gobiernos. Sin embargo, del periodismo profesional los usuarios del periodismo ciudadano debemos tomar la lección de confirmar previamente la fuente y la noticia antes de subirla a las redes sociales. Con frecuencia me hacen llegar por facebook, twitter, youtube, whatsapp y correo, grabaciones, fotos, videos, notas y cadenas que se refieren a hechos descontextualizados o no verídicos. Si bien una protesta pública en la calle puede ser potenciada por los usuarios de las redes, aquélla no determina totalmente a éstos, porque una cara de la protesta ser asumida en la red y otra en la vía pública.

El peligro de una información falsa en las redes es que puede ser amplificada y exponer a la poca fiabilidad a sus generadores y al engaño a sus receptores. Esto nos hace ver las ventajas y desventajas de las redes sociales en esta materia. Por su fácil manejo la información se puede tomar con inmediatez y se puede diseñar el mensaje con los recursos amigables de la hipermedia. La colaboración ciudadana, más aún cuando se tiene fe en perfiles de influencia y serios, es una gran oportunidad. Pero junto con ello está el contenido con información falsa, sin filtrar, sin control alguno, sin tener especial cuidado con la certeza de la publicación y su fuente. A esto hay que sumarle la infoxicación, que plagada de ruido, dificulta la obtención de noticias realmente relevantes y que la cibercomunidad necesita.

Por ejemplo, en estas circunstancias que actualmente vive Venezuela, donde se observan muchos hechos en los cuales se manifiesta nuestro profundo descontento y donde hay una serie de comportamientos sociales colectivos, que expresan la angustia y desesperación del pueblo, debemos ser cautelosos. Circulan imágenes, videos y grabaciones de acontecimientos que ocurrieron hace dos años, como si estuvieran sucediendo hoy. En youtube no se toman ni siquiera la molestia de ver que el video lo subieron en el 2014, y aseguran que ocurrió anoche. Yo no me atrevo a divulgar una información de esa naturaleza, ni menos a hacer un comentario, si no tengo confirmada la información. Recordemos que al gobierno, experto en estas lides, le interesa generar caos, desorden, desesperación y confusión. Ellos son expertos en eso y en esos escenarios se crecen. Tienen 17 años utilizando esa estrategia.

Seamos inteligentes con la comunicación e información en las redes. Si somos emisores, citemos la fuente y su autenticidad para darle confiabilidad y credibilidad a nuestros contenidos. Una información de calidad entraña un profundo respeto por nuestros ciberlectores y una sincera valoración a su criterio e inteligencia. Una buena imagen, con su autoría, una grabación con la relación de su contexto, evitando las generalizaciones o atribuciones a la ligera, con el tiempo nos acredita una buena reputación pública. Con ese respaldo podemos persuadir hacia la acción e invitamos al comentario y a la participación. Si somos lectores, el consumo de información veraz y pertinente nos ahorra tiempo y esfuerzo y no nos hace distraer ni confundir en medio de tanta información libre. El conocer la fuente y sentirnos seguros de ella, no nos convierte en multiplicadores de rumores y chismes.

Cuidemos las redes, que son los recursos donde en Venezuela, con tantos medios tradicionales censurados o autocensurados, se nos permiten conocer la verdad de lo que está pasando, para tomar nuestras propias decisiones. Si la salida de esta crisis va a estar en la calle, dispersión del miedo de por medio, entonces usemos la información con inteligencia, que es un arma muy poderosa en manos de la ciudadanía. El mal uso de las redes sociales para difundir noticias falsas, no opaca su verdadera potencialidad. La inmediatez y la masividad en este escenario tan convulsionado, sumado a que cualquier transeúnte con su celular, tablet o portátil, puede ser un gran protagonista en la difusión de los acontecimientos sociales, políticos y económicos que nos están afectando, es de gran importancia. Que nosotros mismos, como habitantes, logremos mostrar al mundo nuestra cruda realidad, a pesar de la información manipulada del gobierno, y que la visión minuto a minuto de esta crisis por las redes ha permitido captar mayor sensibilidad internacional, es un ejemplo indiscutible del arma poderosa que tenemos. Si la usamos adecuadamente no habrá tiranía o dictadura que pueda aminorar el reclamo justo de la gran mayoría por el retorno de la institucionalidad y de una Venezuela de verdaderas oportunidades.

Isaac Villamizar

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