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Promiscuidad y bochorno

Grupos civiles han actuados en acciones represivas vioentas al lado de la GNB y PNB. Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.
Grupos civiles han actuados en acciones represivas violentas al lado de la GNB y PNB. Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

En pocas palabras

Durante los años de la implacable dictadura militar argentina (1976-1983), los estudiantes eran presa favorita de las acciones represivas. Temían los generales que entre los jóvenes se encontraran los “potenciales subversivos”. Contra ellos utilizaban milicos y paramilitares, estos últimos, una suerte de “colectivos” que se desplazaban, no en motos como los de acá, sino en reconocibles y tenebrosos vehículos Ford Falcon. Según la narración de un testigo de la época, “…en las manifestaciones, que fueron permanentes durante esos años, los jóvenes aprendían a compartir sus vidas y sus ideas, así como también los peligros y la represión. Chicas y chicos, codo a codo, se enfrentaban a los cuerpos del régimen. Se sostenían unos a otros llorando y vomitando como consecuencia de los gases que lanzaban contra toda manifestación pública. El feroz asedio de los esbirros no cesaba; todo estaba prohibido, perseguido a muerte, como consecuencia, cuánto intentaran hacer: reunirse, expresar sus ideas, conocer o cuestionarse terminó siendo clandestino…”

El brutal asalto a las carpas de los estudiantes en Caracas en la madrugada del pasado miércoles, fue una nueva muestra de un encono que peligrosamente se aproxima al de los gorilas sureños. Curiosamente, el coordinador de esta embestida fue alguien a quien la descripción de su cargo lo hace responsable por la Justicia y la Paz del país. En rueda de prensa, este dignatario, cual santo inquisidor escandalizado, denunció que además de capturarle un arsenal a los jóvenes “terroristas”, sus ojos también habían visto ”actos de promiscuidad y bochorno social.” Insidioso y malévolo recurso éste de apelar a la moral y las buenas costumbres, justificativo de uso frecuente durante la gorilada argentina y común en otras dictaduras de la extrema derecha, incluyendo la confesional de Francisco Franco. De paso, una nueva expresión de la promiscuidad ideológica de esta revolución.

Ramón Peña